Mike y María sirven a través de #HowWillTheyHear in Salónica con una iglesia local. Descubre a primera mano como el poder de Jesús transforma las vidas de refugiados y buscadores de asilo.

El mes pasado cinco nuevos creyentes de Irán fueron bautizados a una nueva vida con Cristo. Unas pocas semanas atrás cuatro ex- musulmanes también dieron sus testimonios y compartieron come Jesús los a hecho libres de sus vidas pasadas y sus temores. A medida que la fe estos nuevos creyentes se difundía en los campamentos refugiados, muchos otros también pidieron ser bautizados y la iglesia ahora planea más clases de preparación para bautismo en abril.

Uno de estos creyentes estuvo esperando ejecución en una prisión ISIS y clamaba a Dios. Una voz repetitivamente le dijo que caminara fuera del portón de la prisión, por alguna razón fue dejada sin cerrojo, y camino en frente del guardia. El dio su vida al Señor y termino siendo discipulado por pastor Andrew Brunson, quien también ha sido encarcelado por un tiempo en Turquía.

Otro hombre escapo su tierra de origen en un bote lleno de gente a través del mediterráneo destinado a Grecia, pero aterrado que terminaría encontrándose en problemas.  Algunos cristianos en el bote empezaron a orar y el se les unió. Llegaron a la costa a salvos y él también puso su confianza en Jesús. Fue difícil bautizarlo porque todavía le tiene miedo al agua, pero su fe es firme.

Mike y María están comprometidos a edificar a nuevos creyentes en la fe y ayudarles a continuar a poner su fe ene le Señor, incluso cuando sus situaciones presentes son precarias. Muchos refugiados e inmigrantes terminan mas al interior o se mueven a diferentes partes de Europa, pero es su oración que aquellos que han escuchado el evangelio mientras estuvieron en el campamento en Salónica puedan responder por fe.

“El ministerio es realmente genial. Dios esta trabajando en los corazones de la gente. A pesar de que muchos están solo pasando por Grecia, Dios a comenzado a obrar en sus vidas. Dos niñas adolescentes que vinieron a la fe durante una clase de bautismo fueron infiltradas para estar con su madre en Holanda antes de que pudieron ser bautizadas. El título de refugiado es inestable pero esta lista para la cosecha [espiritual]”, ellos dijeron. “La ventana de oportunidad es ahora”.